Cómo utilizamos la IA en Clickon
Curiosidad, análisis y criterio
La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido en nuestro día a día, y todos los que nos hemos interesado por implementarla o tratar de sacarle partido, nos encontramos en un proceso de aprendizaje constante. Aunque algunos usuarios avanzados, que conocen a fondo cómo generar o programar una IA, pueden estar a la vanguardia, la democratización de esta tecnología en los últimos meses nos está permitiendo a todos explorar sus múltiples aplicaciones. En una conferencia a la que asistimos recientemente, un profesor explicaba cómo alumnos y docentes de la Escuela de Arquitectura de Madrid se habían sentado juntos, mirando hacia un estrado, desde donde aprendían al mismo tiempo sobre la IA. A diferencia de otras tecnologías anteriores, su evolución e introducción ha sido tan rápida y repentina, que nos ha colocado a todos en la posición y necesidad de aprender, para adaptarnos y medir su impacto en las distintas disciplinas y para saber cómo integrarla.
Una de las formas más efectivas de explorar las posibilidades de esta herramienta en proyectos o tareas concretos es la elaboración de prompts en los que preguntemos directamente a la IA en qué puede ayudarnos, proporcionándole una descripción clara de lo que necesitamos y del contexto en el que surge esta necesidad. La IA se presenta como una herramienta poderosa para acelerar ciertas tareas, pero también es necesario saber cómo interactuar con ella y cómo entrenarla para que nos brinde la información o el apoyo que requerimos.

El Potencial de la IA
En Clickon, combinamos nuestra experiencia en iluminación arquitectónica con el potencial de la IA para optimizar tareas específicas y apoyar nuestro proceso creativo. La iluminación, como parte fundamental del proceso arquitectónico, responde a una variedad de factores muy complejos. En cada proyecto debemos tener en cuenta elementos tan diversos como el presupuesto, los tiempos de ejecución, la ubicación, los materiales disponibles, la estética, la eficiencia energética, las preferencias del cliente, las alianzas profesionales, el contexto y las necesidades específicas para facilitar el mantenimiento o prever problemas durante la fase de uso —como aquellos causados por el vandalismo o la presencia de vehículos pesados— además del impacto de nuestras decisiones de diseño sobre edificios vecinos y sobre la fauna y la flora local. Este nivel de personalización y análisis hace que gran parte de nuestro trabajo no sea automatizable y aún requiera de intervención humana. A pesar de esto, la IA se ha convertido en un valioso complemento para tareas como la gestión de documentos, la síntesis de información —a menudo en diferentes idiomas— y la redacción de textos.
En Clickon, somos conscientes de que la IA tiene un gran potencial, pero también creemos que es imprescindible manejarla y guiarla con un criterio basado en conocimientos sólidos. A medio plazo, las pequeñas IA integradas en los diferentes softwares tanto informáticos como de los elementos que compongan el sistema de iluminación, probablemente serán las que nos resulten más útiles. Estas IA, aunque más discretas, podrán automatizar labores como la organización de datos, la optimización de ciertos flujos de trabajo o incluso la gestión de recursos, liberando tiempo y energía para que los profesionales podamos centrarnos en lo que realmente requiere creatividad, juicio y trato humano. Programas como Photoshop incorporan ya asistentes para que, mediante órdenes introducidas en formato de texto, se ejecuten herramientas o se hagan arreglos que antes suponían horas de trabajo. También los programas BIM permiten automatizar gran parte de las tareas repetitivas. Esta incorporación dentro del propio software, o como plugin integrable en el mismo, posiblemente acelere la obsolescencia de ciertos programas en los que las empresas desarrolladoras no están invirtiendo sus esfuerzos, y también suavizará la curva de aprendizaje de los más complejos.
Nuevas herramientas con IA
Las herramientas de IA más extendidas funcionan como agentes personales y permiten agilizar tareas sencillas. Para empresas de mayor tamaño y que gestionan datos personales o sensibles, Copilot, integrado en las aplicaciones de Microsoft, se presenta como una de las opciones más interesantes gracias a su sistema seguro de manejo de datos. En nuestro caso, para tareas relacionadas con textos, ChatGPT es la herramienta que más ventajas nos ofrece. Para búsquedas y operaciones que se pueden hacer desde el móvil, Gemini destaca por su eficiencia y fácil acceso. En cuanto a las herramientas de generación de imágenes, hemos probado varias y nos hemos decantado por Stable Diffusion, que se distingue por su facilidad de uso –aunque el proceso de instalación de la versión completa es complejo– y su capacidad para generar imágenes tanto a partir de texto como a partir de otras imágenes.

Esta es nuestra opinión a día de hoy, pero no podemos olvidar que la IA evoluciona rápidamente y en cuestión de semanas, nuevas aplicaciones sustituyen a las anteriores, ampliando o redefiniendo las posibilidades de esta tecnología. La inteligencia artificial nos ofrece un mundo de posibilidades, pero es crucial saber cuándo y cómo utilizarla y tener un criterio bien formado. Desde Clickon, creemos que la IA será clave para mejorar la eficiencia en tareas repetitivas que consumen mucho tiempo y en habilidades transversales que no necesitamos dominar, pero sí resolver, como la generación de imágenes que sirvan para comunicar ideas. Todo esto lo hacemos sin perder de vista el componente humano que define el diseño arquitectónico y, especialmente, el diseño de iluminación. También somos conscientes del impacto ambiental asociado al desarrollo y uso de la IA. Por ello, optamos por una integración moderada y responsable, evaluando cuidadosamente su incorporación en cada uno de nuestros procesos.
Texto: Rafael Gavira / Elena Peñalta
Imágenes creadas con Stable Diffusion







