Plus Fariones Suite Hotel

00004_Plus Fariones Suite Hotel

El Plus Fariones Suite Hotel, recientemente renovado, se sitúa en primera línea del Atlántico y ofrece una experiencia contemporánea en conexión constante con el mar, la arquitectura y el arte. Su compleja geometría espacial genera una secuencia dinámica de vacíos, pasarelas y zonas de estancia que se iluminan con capas de luz diseñadas para acompañar los distintos ritmos del día. El principal reto del proyecto fue iluminar las zonas de paso que atraviesan los grandes vacíos interiores, garantizando confort visual sin deslumbramientos ni proyecciones de luz no deseadas en otros niveles. En los tramos sin techo, el diseño lumínico recurre a paramentos verticales para lograr una iluminación eficaz y coherente con la arquitectura.

Las zonas comunes se iluminan con escenas cálidas y regulables que refuerzan la atmósfera serena del conjunto. En los espacios generados entre circulaciones, la iluminación potencia pequeñas áreas de descanso, ofreciendo rincones más íntimos sin aislarlos del conjunto. El tratamiento de la luz permite también poner en valor la colección de obras de arte del hotel, con piezas de César Manrique, Ildefonso Aguilar, Nicolás Laiz o José Abad. Una escultura monumental de este último, de hierro y 24 metros de altura, se ilumina de forma específica para realzar su presencia escultórica en el corazón del edificio.

El resultado es un proyecto donde la luz acompaña, estructura y acentúa sin imponerse, generando una experiencia visual rica y envolvente.

FECHA
2024
INTERIORISMO
Elena Molina
INTERIORISMO
Quirina Morales

El Plus Fariones Suite Hotel, recientemente renovado, se sitúa en primera línea del Atlántico y ofrece una experiencia contemporánea en conexión constante con el mar, la arquitectura y el arte. Su compleja geometría espacial genera una secuencia dinámica de vacíos, pasarelas y zonas de estancia que se iluminan con capas de luz diseñadas para acompañar los distintos ritmos del día. El principal reto del proyecto fue iluminar las zonas de paso que atraviesan los grandes vacíos interiores, garantizando confort visual sin deslumbramientos ni proyecciones de luz no deseadas en otros niveles. En los tramos sin techo, el diseño lumínico recurre a paramentos verticales para lograr una iluminación eficaz y coherente con la arquitectura.

Las zonas comunes se iluminan con escenas cálidas y regulables que refuerzan la atmósfera serena del conjunto. En los espacios generados entre circulaciones, la iluminación potencia pequeñas áreas de descanso, ofreciendo rincones más íntimos sin aislarlos del conjunto. El tratamiento de la luz permite también poner en valor la colección de obras de arte del hotel, con piezas de César Manrique, Ildefonso Aguilar, Nicolás Laiz o José Abad. Una escultura monumental de este último, de hierro y 24 metros de altura, se ilumina de forma específica para realzar su presencia escultórica en el corazón del edificio.

El resultado es un proyecto donde la luz acompaña, estructura y acentúa sin imponerse, generando una experiencia visual rica y envolvente.

 

OFRECEMOS LA MEJOR LUZ Y EXPERIENCIA POSIBLE

PROYECTOS RELACIONADOS